Irómetro Vol. IV

¡Ya es viernes! bueno, casi. Pero no. Es que ha sido un finde raro y ajetreado. Pero, ya es casi-viernes-domingo, y eso significa nueva encuesta del Irómetro.
La encuesta sobre si hemos pegado puñetazos ha sido muy reveladora: la mayoría tenemos IRA homicida. Y es IRA de la mejor que hay, de la que sale a veces en forma de puñetazo.

Esta semana la encuesta es similar a la de los puñetazos. Pero va un paso más allá. Esta semana me interesa conocer la IRA que sale en público.

Este tipo de arrebato es muy significativo. Os voy a poner un ejemplo. Hace unos años, estaba yo jugando a pala (a frontón para los profanos), cuando perdí un punto muy luchado. El frontón esta dentro del recinto del colegio La Salle de Irun, y había bastante gente jugando al fútbol en un campo que está al lado. Pues bien, al perder este punto me salió un "me cago en el puto niño Jesús" que hizo que todos me miraran. Los que estaban jugando al fútbol, mis amigos, los curas... en fin, un momento muy cómodo para Pakito.

Son esos momentos de IRA los que quiero contabilizar con el Irómetro de esta semana. Los arrebatos de IRA que salen en público y en forma de horrible exabrupto.

Dicho esto, dejo la pregunta de la semana:

¿Has soltado algún exabrupto horrible en público y se te han quedado mirando?

-Señor, se han llevado el último tigretón, le puedo poner un pantera rosa.
-¡Noooooooo! ¡Tigretóooon!

¡ENTRADA Nº 50!

Con esta entrada son 50 las que he publicado en aqueste blog. Debería usar esta señalada ocasión para hablar de algún tema que, previsoramente, tendría que haber pensado, elegido y moldeado, pero, como yo de previsor tengo lo mismo que este blog de fiable, no tengo nada pensado.

- Que bonitos fuegos artificiales
- No son fuegos artificiales, son bombas, debajo hay gente muerta.

Desde la primera hasta la última de las entradas las he escrito con el afán de hacer de la IRA una forma de vida. En este moderno mundo de buenos modales y mierda, nos enseñan a reprimirnos y a no exteriorizar nuestra IRA cuando nos encontramos con algo que nos la produce. Normal que los casos de cáncer de cerebro y de infartos mentales se hayan incrementado en un 748% en solo 3 años (NOTA: los porcentajes pueden no ser del todo fiables).
De modo que, una vez más y aprovechando que estamos de celebración, os animo a exteriorizar vuestra IRA un poco más. No hace falta que matéis ni defenestréis a cualquiera que se salte un STOP. Simplemente con que os caguéis en algo (preferiblemente D I O S, aunque es opcional), seguro que os quedáis muy muy a gusto. Probadlo. Yo lo llevo haciendo años y, aunque en un primer momento pueda parecer que me sirve de poco porque tengo mucha IRA, estaría mucho peor de no hacerlo. Si habéis entendido algo de esta última frase enhorabuena.

Para terminar, he de exponer que me llena de IRA el tratamiento que en la lengua Española se le da a las ges y las jotas. ¿Por qué, por ejemplo, gesta se escribe "g", y Jerónimo con "j"?
Alguien me saldrá con absurdas leyes de la RAE, pero a mi todo me suena a Griego.

FINE.

La venganza de los espárragos. (Sparracus revenge)

El otro día comí espárragos. Fin.

Humor del fino.

No. Es broma. Comí espárragos, pero ahí no termina la historia. Todos conocemos los métodos de defensa de muchos animales y plantas. Por ejemplo hay un mono por una selva de no sé dónde que es capaz de lanzar bananas a 400 metros. Pensabais que iba a hablar de las heces del mono. Pero no. también hay plantas que tienen mecanismo de defensa sofisticados: mal sabor, veneno...

Normalmente estos seres vivos anuncian su poder o gadget con colores llamativos como el rojo, amarillo, etc. Así, por ejemplo, sabes al ver al mono de antes (que es de color amarillo y lila) que no debes acercarte.

Hasta aquí todo normal. Estaréis pensando que qué cojones de entrada con información mil veces vista es esta. Pues bien, no todos los bichos y plantas anuncian su mecanismo de defensa con colores vivos. Otros directamente, y con ganas de joder, no te lo anuncian y cuando te das cuenta del error, ya es demasiado tarde porque lo tienes dentro.

¡Os vamos a matar a todos!

Me refiero a los espárragos. ¿Cual es el poder del espárrago (Poder esparraguil)? Preguntaréis.
Vosotros comed un espárrago y luego mead. No hace falta que metáis la cara en la taza para que vuestra orina os deleite con un olor desconcertante y apestosamente penetrante.
Ese es su secreto. El secreto de los espárragos. Hacen que te huela mal el pis.
No vale con que comáis poco espárrago. Con comer la puntica (guiño) es suficiente para que tu pis huela mal todo el día.

¿A qué se debe este complot? ¿otro intento de los payasos de micolor por controlar el universo? ¿Se tratan acaso de vainas espaciales que han adquirido la forma de los espárragos terrestres para controlarnos a orinazos? No lo se. Todas las hipótesis son muy probables. Solo os digo una cosa. Cada vez son más. Y quieren nuestra orina. Cambiarle el olor, por lo menos.

Irómetro Vol. III

¡Ya es viernes mecagoenlaputa! Fin de semana, horas libres, alcohol, películas, muchach@s... y sobre todo, ¡IRA!.
Los resultados de la encuesta de la semana pasada asustan. Más de la mitad de los encuestados matarían por 3 veces al anciano. Me gusta. La ira fluye por vuestras venas...

Esta semana hablaremos de ese momento en el que no te puedes agarrar y pegas un puñetazo. No me refiero a pegar un puñetazo a una persona, sino a cosas. Por ejemplo, si no funciona el mando a distancia de la tele, aprietas y aprietas, y cambias las pilas y sigues apretando y no funciona. Al final, le pegas un puñetazo y lo partes por la mitad.
O imagínate que el ordenador no para de colgarse. Y estás intentando ver algo vital, de primera necesidad, como una peli porno, por ejemplo. Y claro, a la quinta vez que se cuelga le metes un puñetazo a la pantalla. Somos humanos.
¿Quién no ha pegado unos puñetazos en la mesa después de perder un partido de fútbol en la Play? ¿QUIEN? Quien diga que no es un sucio mentiroso.
Yo he de admitir que en mi trabajo, el cual adoro, he pegado muchos puñetazos contra la pantalla del ordenador (de las de tubo) y muchos puñetazos al teléfono. Incluso me he hecho daño en la mano por pegar puñetazos, pero es que la gente, la gente me toca los cojones.

Así pues, tras esta divagante historia de magia y heroísmo, planteo la encuesta de la semana:

¿Has pegado alguna vez, un puñetazo a algo en un arrebato de IRA?

Os animo, primero a que respondáis a la pregunta de la encuesta, y segundo a que comentéis en qué situación llegasteis a pegar tal puñetazo.

Bebés esclavos. La mina de oro de los fabricantes de pañales.

Todo hemos visto anuncios de pañales. Salen cacas con sonrisas, líquidos azules que no parecen fluidos humanos y padres muy tranquilos con la sequedad del culito de su bebé. Son siempre iguales. Pero, ¡ah! Luego está la otra clase de anuncios. Hablo de los publicistas que ponen a bebés haciendo cosas de mayores. Un ejemplo:



¿Solo a mi me da mal royo ver a un bebé con traje y gafas sujetando con su manita un teléfono que es dos veces el tamaño de su cabeza?

¿Por qué hacen esto? No me gusta ver a niños haciendo cosas de mayores. No es gracioso. Es horrible. Son como una mueca de lo que serán de mayores, (excepto los cazadores del pis gigante, dudo que en el futuro, por muy mal que vayan las cosas, sean necesarios los servicios de estos profesionales). Es como coger al bebé y a su futurible yo del futuro y unirlos en una especie de mutación horrible. Es totalmente antinatural. No hace gracia. No me hace risa. Sus movimientos son erráticos y poco precisos. Se nota que tienen las capacidades motoras poco desarroyadas. Es como si fueran zombis. Eso es. Zombis bebé-mayores. Pero malos.

Puede que esté exagerando, puede que solo sea un anuncio. Pero es que tengo mucho tiempo libre. O puede que sea el único ser humano que se de cuenta de la realidad. Puede que sea la única esperanza de esos bebés. Si seguís pensando que estoy mal de la cabeza preguntaros esto. Si tan bonito es anunciar pañales para niños poniendo a bebés haciendo cosas de mayores, ¿por qué no hacen lo propio con los pañales para mayores y ponen a ancianos vestidos de bebés y haciendo cosas de bebés? No es bonito, ¿verdad? Pues dudo que al niño de las gafas y el gigantesco teléfono le vaya a hacer gracia verse dentro de 15 años haciendo el mono en el anuncio.